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Yavé

Tetragrammaton Sefardi.jpg

Datos personales
Familia
Hijos Jesús de Nazaret
Características
Ocupación Dios

Yavé es el nombre del Dios verdadero adorado por los israelitas y los cristianos. El nombre parece tener su origen en un epíteto del dios El y es un típico "guerrero divino" que lidera el ejército celestial en contra de los enemigos de Israel. Él e Israel están unidos por un pacto en virtud del cual Yavé protegerá a Israel y ellos no van a adorar a otros dioses.

El nombre de Yavé se había dejado de pronunciar en voz alta, excepto una vez al año por el Sumo sacerdote en el Lugar Santísimo; en otras ocasiones fue sustituido en el habla por Adonai, que significa "mi Señor". Algunos de los supervivientes de los manuscritos del Septuaginta desde el siglo I a. C. sustituyeron el Tetragrámaton con la palabra griega Kyrios, que significa "señor". La pronunciación original de YHWH se perdió hace muchos siglos, pero la mayoría de los estudiosos de hoy prefieren usar la forma "Yavé" que significa aproximadamente "Yo soy lo que Soy".

Etimología

La referencia más temprana a Yavé en el registro histórico se produce en una lista de tribus beduinas de la Transjordania hecho por Amenhotep III (1391-1353a. C.) en el templo de Amón en Soleb. En ella, el nombre Yhw se incluye en una referenciación a la tierra de Shasu-yiw" y el nombre del lugar parece estar asociada con nómadas asiáticos del siglo 14-13 a. C. Una mención en la época de Ramsés II (1279-1213 aC)asocia Yhw con el Monte Seir y, a partir de esto, se supone que este Yhw refiere a un lugar en el área de Moab y Edom.

La referencia más antigua en occidente semítico del nombre es la inscripción de la estela de la victoria erigido por el rey Mesá de Moab del siglo IX a. C. En esta inscripción, Yavé no se presenta como una deidad moabita, pero si como el Dios de los hijos de Israel. Mesá registró cómo derrotó a Israel y saquearon el Templo de Yavé, presentando el botín a su propio dios, Quemos. Esta es una versión alternativa de los acontecimientos descritos en 2 Reyes 3. El nombre de Yavé no aparece en textos cananeos y la única evidencia que puede vincular al nombre son algunos silabas de nombres amorreos masculinos como -yaffwi o -yawi, que pueden parecerse a -jah en nombres hebreos como Abías.

Normalmente los hebraístas sugieren que la pronunciación más exacta del tetragrama sería "Yavé" pero no se pronunciaría porque se trataría de una 'mater lectionis'; por este motivo se puede encontrar escrito también Yahveh. En la Biblia se encuentra la palabra Yah como abreviatura del nombre sagrado y en la expresión ¡Aleluya! (¡Alabad a Yah!) en los Salmos 104:35; 150:1, 6 y Apocalipsis 19:1-6. Otra abreviatura es Yáhu, que se encuentra, por ejemplo, en los nombres de Isaías (Yesha'eyahu) y Jeremías (Yirmeyáhu). En Éxodo 3:14, Dios pone en relación su nombre con el verbo ser, y, de hecho, el verbo ser en hebreo es HYH, aunque una forma más antigua sería HWH. Dada la semejanza con el nombre divino, viendo todos los datos reunidos, la forma YHWH parece tratarse de un Hifil imperfecto en tercera persona masculino singular (él hace que llegue a ser); si es así, esta forma se debería pronunciar Yahwé.

Las transliteraciones griegas del nombre divino que hicieron los escritores cristianos, a saber, pueden indicar lo mismo. Sin embargo, no hay unanimidad entre los eruditos en cuanto a la pronunciación exacta; otras pronunciaciones posibles sería Yahuwa, Yahuah, Yahwuéh, JãHôH o Yehuah. Una objeción a la pronunciación Yavé es que también existe la forma abreviada Yehóh o más abreviada todavía, Yoh, que se halla en la grafía hebrea de los nombres Yehoshafat (trasliterado al español como Josafat), Yehú (trasliterado al español como Jehú), Yehoshuá (trasliterado del hebreo al español como Josué y del griego al español como Jesús). En el tiempo en que se escribe la Biblia Hebrea esta lengua carecía de signos que representaran las vocales: sólo se escribían las consonantes. Las vocales se conocían por tradición. En los siglos VI y VII d. C., los masoretas inventan un sistema de puntos colocados sobre las consonantes o debajo de ellas para indicar qué vocal se debía pronunciar en cada sílaba. Hacía mucho tiempo no se pronunciaba ya el tetragrama YHWH, sino que en su lugar se decía Adonay, es decir, mi Señor; los traductores de la Biblia hebrea al griego, tres siglos a. C., ya reflejan esta práctica al traducir el tetragrama como kýrios (Señor). Los masoretas, que con sus vocales quieren ayudar a leer correctamente el texto pero al mismo tiempo desean respetar el texto sagrado y sus consonantes, recurren a una práctica llamada el qeré-ketiv (que en arameo significa leído-escrito): sobre las consonantes (texto escrito) escriben las vocales de la palabra que se debe pronunciar (texto leído). Así pues, sobre las consonantes YHWH escriben las vocales de 'adonay.

Se debe considerar que la primera "a" se trata de una semivocal (el llamado jatef pataj) que cambia a shewa si no se encuentra bajo una gutural (en adonay está bajo la gutural alef); por este motivo,transliterado al alfabeto latino, lo que encontramos hoy en la Biblia Hebrea es yehowah. Cuando el tetragrama aparece raramente después de la palabra adonay para no pronunciar "adonay adonay", los masoretas usan las vocales de elohîm(Dios). Por eso a veces encontramos yehowi: en este caso la expresión completa se pronuncia adonay elohîm. Esto se desconocía cuando en el Renacimiento hay una vuelta a las fuentes y se estudian de nuevo los textos originales hebreos. Entonces muchos autores piensan que el nombre de Dios escrito en la Biblia Hebrea es Yehowah. En esa época normalmente se escribía en latín y en latín la jota servía para transliterar la yod, y la uve para transcribir la waw. Por este motivo se solía escribir Jehovah lo que hoy en día transcribiríamos como Yehowah.

Recordemos que recién a comienzos del s. XIX, a través de estudiosos como Champolión y otros, pudo ser descifrado el significado de los jeroglíficos egipcios, por lo que el conocimiento que hoy en día se ha alcanzado de los idiomas de la antigüedad y que permite corregir viejos errores, en aquellos siglos no existía. En los antiguos textos hebreos sólo se escribían las consonantes, es decir, las vocales no figuraban. Cuando el lector llegaba a la palabra formada por el tetragrama “YHVH”, y, debido a una tradición judía no bíblica, no podía pronunciar "Yahveh", ni tampoco el híbrido "Yehowa", porque el nombre de Dios, según dicha tradición, era impronunciable. Sin embargo, para no ir contra esta norma, cuando el lector llegaba a “YHVH” pronunciaba "Adonai" (mi Señor). Con el tiempo, cuando se adoptó el uso de escribir las vocales, y ya que los lectores antiguos omitían leer el tetragrama YHWH, remplazando su pronunciación con la palabra "Adonai", se combinaron las vocales de esta palabra (a débil, o y a) sobre las consonantes de "YHVH", resultando una palabra híbrida, un nuevo escrito: "YeHoVaH" (hay que tener en cuenta que la a débil de "Adonay" no es soportable bajo la yod inicial de "YHVH" convirtiéndose en e débil. Por tanto, según esta hipótesis respaldada por ciertos biblistas, la palabra "Yehovah" sería el tetragrama "YHVH" con las vocales de "Adonai". En hebreo es usual también la expresión haShem, el nombre.

Tal como no se sabe con seguridad la razón o razones originales por las que se dejó de usarse el nombre divino, de la misma manera hay mucha incertidumbre en cuanto a cuándo se arraigó realmente esta costumbre. Los copistas judíos insertaron en el Tetragrámaton los puntos vocálicos de Adho·nái o de Elo·hím, seguramente para advertir al lector de que pronunciara esas palabras en lugar del nombre divino. Por supuesto, en las copias posteriores de la Septuaginta griega de las Escrituras Hebreas, el Tetragrámaton se hallaba completamente reemplazado por Ký·ri·os y The·ós. Las traducciones a otros idiomas, como la Vulgata latina, siguieron el ejemplo de las copias posteriores de la Septuaginta. Por esta razón, la versión Scío San Miguel, basada en la Vulgata, no contiene el Nombre divino, aunque sí lo menciona en sus notas. Otro tanto ocurre con la versión Torres Amat (excepto en unas pocas ocasiones que sí aparece), mientras que La Biblia de las Américas emplea Señor o Dios para representar el Tetragrámaton en las Escrituras Hebreas cada vez que aparece, lo mismo se puede decir de La Nueva Versión Internacional.

El Nombre Divino en el Nuevo Testamento a diferencia del Antiguo Testamento escrito preferentemente en hebreo con porciones en arameo, el Nuevo Testamento fue escrito originalmente en griego koiné o común. En los manuscritos más antiguos encontrados, los cuales datan preferentemente del siglo III en adelante, el tetragrámaton como tal no existe, sólo encontramos los términos Kyrios (Señor) y Theos (Dios). Esto ha llevado a muchos a la conclusión que los cristianos desecharon el tetragrámaton. Algunas razones para ello serían:

  1. Los cristianos hicieron citas bíblicas no de los manuscritos hebreos sino de la Septuaginta en donde el nombre ya había sido reemplazado.
  2. Los manuscritos hallados durante los siglos I y II son consistentes con el Antiguo Testamento de la Septuaginta y son fiables las escrituras.
  3. Los cristianos dejaron de usar el nombre divino por que en su época no se usaba ni se entendía, de hechos los padres de la Iglesia Cristiana Primitiva citan a partir de la Septuaginta.
  4. Se dejó de usar el nombre tal como el judaísmo tradicional en sus escrituras hebreas colocaba en Alejandría de habla griega después de la dispersión o diáspora se encontraban buena parte de los judíos que se convirtieron al Cristianismo y sus escrituras no reflejaban, ya 200 a. C., el Tetragramatón.

Diferentes grafías a través de la historia

Diversos escritores antiguos usaron grafías distintas. A este respecto, la Enciclopedia Católica indica algunas:

  • Iao: Según Diodoro de Sicilia (1. 94)
  • Iao: Los heréticos valentinianos (Ireneo, Adv. Haer. 1. 4. 1, en P. G. 7, col. 481), Orígenes (in Joh. 2. 1, en P. G. 14, col. 105)
  • Iaou: Clemente de Alejandría (Strom. 5. 6, en P. G. 9, col. 60)
  • Iaoth: Ireneo (Adv. Haer. 2. 35. 3, en P. G. 7, col. 840)
  • Ieuo: Porfirio (Eus., Praep. Evang. 1. 9, en P. G. 21, col. 72)
  • Ia o Iabe: Epifanio (Adv. Haer. 1. 3. 40, en P. G. 41, col. 685)
  • Iaho: Seudo-Jerónimo (Breviarium in Pss., en P. L. 26, 828)
  • Iehieh: Jacobo de Edessa (cf. Lamy: La science catholique, 1891, p. 196)
  • Iabe: Los samaritanos (según Theodoret, en Quaestiones in Éxodum 15, en P. G. 80, col. 244)
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