La Tribu de Leví es una de las Doce Tribus de Israel. Se trata de los descendientes de Leví, el tercer hijo de Jacob.

Historía

Los levitas fueron consagrados por Dios, por medio de Moisés, para el servicio del Tabernáculo y luego del Templo de Jerusalén. Eran los únicos designados para el servicio del Tabérnaculo donde ejercían ministerio desde los veinte hasta los cincuenta años. En otra edad no podían hacerlo, excepto para ser guardia junto a sus hermanos.

Fueron tomados para el servicio de Dios en lugar de los primogénitos, y fueron dados a los sacerdotes para ayuda. Moisés y su hermano, Aarón, fueron levitas. Según la Biblia, también Miriam, Ezequiel, Esdras y Malaquías fueron descendientes de la línea de Leví.

Aarón fue consagrado como el primer Sumo Sacerdote de Israel (Cohen Gadol) y sus descendientes, también levitas todos ellos, constituyeron una auténtica clase sacerdotal conocida como "Cohanim". La clase sacerdotal de los cohanim compone una familia dinástica dentro de la Tribu de Leví y, debido a ello, a todos los cohanim tradicionalmente se los considera ser levitas, pero no todos los levitas son cohanim.

Luego que el sacerdocio se convirtió en prerrogativa de los descendientes de Aarón (cohanim), los demás levitas asumieron una función secundaria en las ceremonias. Mas la posición de los levitas en el campamento de las Doce Tribus de Israel fue siempre estratégica, ya que el Señor les ordenó vivir alrededor del Tabernáculo y solicitó que solo los miembros de esa tribu se dedicase a su servicio en exclusividad dada su condición sacerdotal y responsabilidades en lo concerniente a decisiones de naturaleza política, los miembros de la Tribu de Leví constituían un grupo diferenciado del pueblo de Israel pero a su vez respetado por el mismo.

Una vez que Josué condujera a los israelitas a la Tierra Prometida, los levitas fueron la única tribu que recibió ciudades pero a la que no se le permitió ser dueña de tierras "dado que el Señor, Dios de Israel, es su herencia".

Los levitas no poseían tierra ni heredad dado que su única función era la de encargarse de todo lo relacionado con el Templo de Jerusalén: adoración, alabanza, sacrificios, ofrendas, y otros. Aunque no poseían tierras, los levitas vivían de las ofrendas que el pueblo de Israel presentaba en el Templo. Una parte de ellas era destinada a los levitas, quienes las tomaban para sus propias necesidades.

Los levitas ejercieron el sacerdocio también en el antiguo reino de Judá. Hasta la desaparición del mismo, en 586 a.C., los términos sacerdote y levita eran sinónimos.

Históricamente, los levitas constituyeron la clase sacerdotal del judaísmo y poseían derechos exclusivos para aprender y enseñar la Torá a las demás tribus. Luego de la destrucción del Templo de Jerusalén, los privilegios y responsabilidades de los levitas se resumieron en la lectura de la Torá en las sinagogas y a diversas actividades litúrgicas y rituales.[1]

Después del exilio babilónico

Luego del exilio babilónico, sorprende que la cantidad de levitas que regresó fuera muy reducida en comparación con la de sacerdotes que volvieron de Babilonia con Zorobabel.

Los levitas reanudaron sus tareas eclesiásticas después del exilio; algunos compartieron una apostasía ocasional con parte del pueblo; otros hicieron una doble obra en favor del Señor al ayudar a Esdras en la lectura y explicación de la Ley de Dios. También ayudaron a Nehemías a reconstruir parte del muro de la ciudad. Durante el tiempo de la ausencia de Nehemías de Jerusalén, cuando los judíos dejaron de contribuir con el diezmo, los levitas fueron obligados a descuidar el servicio del Templo y a ganarse la vida realizando trabajos agrícolas. Nehemías los trajo de nuevo a Jerusalén y proveyó para su sostén.

En el Nuevo Testamento rara vez se menciona a los levitas; esto puede indicar que todavía eran pocos en número, o no. Cristo incluye a un levita en su parábola del buen samaritano. El registro bíblico, aunque declara que muchos de los sacerdotes obedecían a la fe, menciona sólo a un levita que se hizo cristiano: Bernabé.

Funciones

Como servidores del santuario, los descendientes de Leví se dividieron en dos clases principales para desempeñar funciones diferentes:

  • Sacerdotes: Eran descendientes de Aarón que actuaban como mediadores entre Dios y los hombres, realizaban los sacrificios y los servicios en el santuario.
  • Ayudantes: El resto de los levitas estaba encargados,durante la peregrinación, del transporte del tabernáculo: levantarlo y cuidarlo mientras estaba en pie, y ayudar a los sacerdotes en el cumplimiento de sus deberes. Cuando los levitas recién habían sido designados como ayudantes en el tabernáculo, se decidió que servirían desde los treinta hasta los cincuenta años.[2]

Referencias

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