La Tribu de Benjamín fue una de las tribus de Israel, descendiente de Benjamín, el hijo menor del patriarca Jacob y su esposa Raquel.

Historia

Desde la conquista de la tierra prometida por Josué hasta la formación del primer Reino de Israel, la tribu de Benjamín fue parte de una confederación de tribus israelitas. Ningún gobierno central existía, y en tiempos de crisis el pueblo estaba dirigido por líderes conocidos como Jueces.

Casi toda la tribu de Benjamín, incluidas las mujeres y los niños, fue aniquilada por las otras tribus israelitas después de la Batalla de Guibea. El texto se refiere varias veces a los guerreros benjaminitas como hombres de valor a pesar de su derrota. Un remanente de la tribu fue salvado y se les permitió casarse con mujeres de otra ciudad, cuyos maridos habían sido asesinados, para permitir que la tribu continuara.

Respondiendo a una creciente amenaza de las incursiones filisteas, las tribus israelitas formaron una monarquía fuerte y centralizada. El primer rey fue Saúl de la tribu de Benjamín, que en aquel tiempo era la más pequeña de las tribus.

Después de la muerte de Saúl, todas las tribus, excepto de Judá, permanecieron leales a la casa de Saúl, pero después de la muerte de Is-boset, hijo de Saúl y sucesor del trono de Israel, la tribu de Benjamín se unió junto a las tribus de Israel a David, rey de Judá. Cuando Roboam, el nieto de David, ascendió al trono en el año 930 a.C., las tribus del norte se separaron de la Casa de David para conformar el Reino de Israel. La tribu de Benjamín permaneció como parte del Reino de Judá hasta que Judá fue conquistada por Babilonia en el año 586 a.C. y la población deportada.

Cuando el cautiverio terminó, la distinción entre Benjamín y Judá se perdió en favor de una identidad común como Israel, aunque en el Libro de Ester, Mardoqueo dice ser de la tribu de Benjamín y, más tarde, en la época de Jesús, algunos todavía se identificaban como descendientes de Benjamín, incluyendo al apóstol Pablo.


Territorio

Después de la conquista de Canaán por las tribus israelitas, Josué repartió la tierra entre las doce tribus. Kenneth fecha esta conquista después del año 1 200 a.C. Sin embargo, según el consenso de los eruditos modernos, la conquista descrita en el libro de Josué no ocurrió.

Josué asignó a Benjamín el territorio entre el territorio de Efraín al norte y Judá al sur, con el río Jordán como frontera oriental e incluyó muchas ciudades históricamente importantes, como Betel y Guibea.

Los eruditos israelíes modernos han identificado la mayoría de las ciudades mencionadas en el Libro de Josué y que pertenecen a la porción de Benjamín. Sólo los pueblos y aldeas de las fronteras territoriales más septentrionales y meridionales son nombrados en la asignación de tierras.

Presumiblemente, el límite oeste de la tribu de Benjamín se habría extendido hasta el mar Mediterráneo. Uno de los extremos más meridionales del territorio de Benjamín es la fuente de las aguas de Neftoa, un lugar identificado como Kefar Lifta y situado a la izquierda de la entrada a Jerusalén. Ahora es un pueblo árabe abandonado. La palabra Lifta es meramente una corrupción del nombre hebreo Neftoa.

Aunque Jerusalén estaba en el territorio asignado a la tribu de Benjamín, permaneció bajo el control independiente de los jebuseos. Jerusalén permaneció como una ciudad jebusea independiente hasta que fue finalmente conquistada por David en el siglo XI a.C. y fue convertida en la capital del Reino Unido de Israel . Después de la desintegración de la monarquía unida, Jerusalén continuó como la capital del reino meridional de Judá.

La propiedad de Betel también es ambigua. Aunque Josué asignó a Betel a Benjamín, en el época de la profetisa Débora, Betel es descrito como tierra de la tribu de Efraín. Unos veinte años después de la ruptura de la monarquía unida, Abías, el segundo rey del reino de Judá, derrotó a Jeroboam de Israel y tomó las ciudades de Betel, Jeshana y Efrón con sus aldeas circundantes. Se cree que Efrón es el Ofra que también fue asignado a la tribu de Benjamín por Josué.

Su situación entre la tribu de Efraín y el Reino de Judá, pudo haber sido profetizada en la bendición de Moisés, donde se describe como morada entre los hombros de Yavé. Algunos estudiosos del texto consideran esto como una posdicción, manteniendo que el poema fue escrito mucho después de que la tribu se hubiese establecido allí.[1]

Simbolismo

La Tribu de Benjamín es la piedra de jaspe, y el color de su bandera es una combinación de todos los doce colores. El color de la bandera del campo principal es una turquesa o azul cielo. El símbolo del escudo principal de la bandera es un lobo gris. El lobo viene de la bendición que Jacob le otorgó.[2]

Referencias

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.