María Salomé

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Datos personales
Vida Siglo I
Familia
Cónyuge Zebedeo
Hijos Santiago el Mayor
Juan Evangelista
Características
Nacionalidad Israelita
Religión Cristianismo
Raza Semita

María Salomé era una seguidora de Jesús que aparece brevemente en los evangelios canónicos y con más detalle en los escritos apócrifos. A veces se identifica como la esposa de Zebedeo, la madre de Santiago el Mayor y Juan Evangelista, dos de los Apóstoles de Jesús y como la hermana de María, madre de Jesús. En la tradición católica, Salomé se cuenta como una de las Tres Marías.

Etimología

Salomé puede ser la forma helenizada de un nombre hebreo como Shulamit o Shlomzion. Su nombre en hebreo es Shlomit y se deriva de la palabra raíz shalom, que significa "paz".

Biografía

En el [[Evangelio de Marcos es mencionada entre los testigos de la crucifixión de Jesús (Mc 15:40), junto con María Magdalena y "María, la madre de Santiago el Menor y de José". Tras la muerte de Jesús, las tres mujeres acuden a la sepultura de Jesús, y un joven vestido de blanco les anuncia la resurrección (Mc 16:1-8).

En el Evangelio de Mateo no es mencionada nunca por su nombre; sin embargo, en el relato de la Crucifixión aparecen mencionadas tres mujeres: María Magdalena; María, la madre de Santiago y José y "la madre de los hijos de Zebedeo" (Mt 27:56). Si se acepta que se está haciendo referencia a la misma persona que en el Evangelio de Marcos, Salomé sería la madre de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo. La madre de los hijos de Zebedeo interviene también en otro pasaje del Evangelio de Mateo (Mt 20:20-28), cuando pide a Jesús un lugar de honor para sus hijos en su futuro reino. Mateo no la menciona entre las mujeres que descubren la resurrección de Jesús, que en su evangelio son solamente dos, María Magdalena y "la otra María" (Mt 28:1).

En el Evangelio de Juan hay una duda de si fueron tres mujeres o cuatro, dado a la procesión de los acontecimientos, las mujeres que asisten a la crucifixión, pero esta vez se trata de María Magdalena, María, la madre de Jesús, y una tal María de Cleofás (seguramente, esposa de un personaje llamado Cleofás), de la que se dice que es hermana de la madre de Jesús(Jn 19:25). La interpretación católica tradicional considera que María de Cleofás no es Salomé, sino la madre de Santiago y de José citada en Mt 27:56. También es posible identificar a María de Cleofás con Salomé, lo que la convertiría en tía de Jesús, pero no encaja con la identificación de Salomé como madre de los hijos de Zebedeo. Los evangelios canónicos no califican nunca a Salomé de discípula, por lo que los principales escritores cristianos no le dan este título, sino el de "seguidora" de Jesús.

Salomé en los apócrifos

En el Evangelio de Tomás, encontrado en Nag Hammadi, entre los discípulos de Jesús se cita a dos mujeres: María Magdalena y Salomé que era conocida simplemente como "María", el nombre puede también designar a la madre de Salomé, María, la hermana de Isabel y Ana que es la madre de la madre de Cristo. Interviene en un enigmático pasaje:

Dijo Jesús: «Dos reposarán en un mismo lecho: el uno morirá, el otro vivirá». Dijo Salomé: «¿Quién eres tú, hombre, y de quién? Te has subido a mi lecho y has comido de mi mesa». Díjole Jesús: «Yo soy el que procede de quien (me) es idéntico; he sido hecho partícipe de los atributos de mi Padre». (Salomé dijo): «Yo soy tu discípula». (Jesús le dijo): «Por eso es por lo que digo que si uno ha llegado a ser idéntico, se llenará de luz; mas en cuanto se desintegre, se inundará de tinieblas».

El controvertido Evangelio secreto de Marcos, dos de cuyos pasajes se citan en una carta supuestamente escrita por Clemente de Alejandría contiene otra mención de Salomé que no aparece en el evangelio canónico de Marcos. Se trata de un fragmento que iría intercalado en Marcos 10:46, entre "Entonces vinieron a Jericó" y "y al salir de Jericó". Dice así: Y estaban allí la hermana del joven a quien amaba Jesús, y la madre de éste y Salomé; pero Jesús no las recibió.

En el antiguo Evangelio de los Egipcios, de comienzos del siglo II, Salomé aparece también como discípula de Jesús. Clemente de Alejandría (Stromata III, 6):

A Salomé, que le preguntaba:"¿Durante cuánto tiempo estará en vigor la muerte?", le dijo el Señor: "Mientras vosotras, las mujeres, sigáis engendrando".

Salomé es mencionada también en el Protoevangelio de Santiago (14), en donde dice:

"Y la partera salió de la cueva, y Salomé se reunió con ella. Y la partera le dijo:" Salomé, Salomé, te diré una cosa más sorprendente que vi. Una virgen ha dado a luz, que es una cosa contraria a la naturaleza." A lo que Salomé contestó:" Vive el Señor mi Dios, a menos que reciba especial prueba de este asunto, no voy a creer que una virgen ha dado a luz." Entonces Salomé entró, y la partera le dijo: "María, muéstrate, se ha levantado una gran polémica acerca de usted." Y Salomé le probó con el dedo. Pero la mano paralizada, y ella gemía amargamente, y dijo: "¡Ay de mí, a causa de mi iniquidad, porque yo habría tentado al Dios vivo, y mi mano está listo para dejar."

Esta Salomé es la primera, después de la partera, en dar testimonio del nacimiento milagroso de Jesús y de reconocerlo como el Cristo, en circunstancias que tienden a conectarse con la Salomé discípula. En la Alta Edad Media, esta Salomé fue, a menudo, identificada con María Salomé en el Oeste, y por lo tanto considerada como la partera.

En el Libro de la Resurrección de Cristo, atribuido al apóstol Bartolomé, se nombran a las mujeres que fueron al sepulcro. Entre ellas estaban: María Magdalena, María la madre de Jacobo, a quien Jesús ha librado de la mano de Satanás; María que le servía y Marta su hermana; Juana (quizás también Susana) que renunció a la cama de matrimonio y Salomé quien lo tentó.[1][2]

Referencias

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