Yavé señalando a Behemot y Leviatán, acuarela de William Blake de su Ilustraciones del Libro de Job.

Behemot o Bégimo (hebreo: תומהב) es una bestia mencionada en el Libro de Job 40:15-24. Metafóricamente, su nombre ha llegado a ser usado para connotar algo extremadamente grande o poderoso.

Descripción

Algunos estudiosos bíblicos interpretan que el Behemot está asociado al hipopótamo o al rinoceronte, aunque la descripción dada no se asemeja en varios detalles. Otros estudiosos bíblicos interpretan que se trata de un dinosaurio debido a las características descritas, entre ellas que su cola podría compararse con un cedro que se mueve, y la cola del hipopótamo o del rinoceronte no.

Behemot aparece mencionado en la Biblia en el Libro de Job, junto a otro monstruo, Leviatán, como referencias descriptivas que Dios le da a Job para demostrarle su poder y sabiduría, la cual se refleja en su creación y sus criaturas.

Según las características dadas, esta última bestia podría representar al cocodrilo o al mitólogico dinosaurio-dragón. La caza de hipopótamos y cocodrilos fue un peligroso deporte practicado con cierta frecuencia por la realeza egipcia, como puede contemplarse en algunos frescos y relieves de esa cultura pero según la cita bíblica que lo describe, no se hace referencia a su caza sino más bien a la "necedad" de quien pretendiera prácticarla con bestia semejante.[1]

Leyendas

Job 40:15-24 describe al Behemot antes que el Leviatán para demostrarle a Job la futilidad de cuestionar a Dios, quien creó en solitario a estas criaturas y puede capturarlas sin ayuda de nadie. Ambas bestias son monstruos del caos destruidos por Dios en el momento de la creación, aunque no se encuentra tal conflicto en la narrativa de la creación del Génesis.

El Leviatán se identifica figurativamente tanto con el mar primordial y, en la literatura apocalípica, como un adversario, el Diablo, que será finalmente derrotado. En los discursos divinos en Job, Behemot y Leviatán pueden verse como criaturas míticas con una fuerza enorme que los humanos como Job no pueden llegar a controlar. Pero ambos son reducidos al rango de mascotas divinas, con anillos en sus fosas nasales y una correa en el caso del Leviatán.[2] En el apócrifo Libro de Enoc, Behemot y Leviatán son descritos así:

Y en ese día se separarán dos monstruos, una hembra llamada Leviatán, que morará en el abismo sobre donde manan las aguas, y un macho llamado Behemot, y ocupará con sus pechos un desierto inmenso llamado Dandain.[1]

En los apócrifos y pseudoepigráficos judíos como el libro de Enoc del siglo II a. C., Behemot es el principal monstruo inconquistable de la tierra, el Leviatán es el monstruo primitivo de las aguas del mar y el Ziz el monstruo primordial del cielo. Según este texto, el Leviatán vive en el abismo, mientras que Behemot, el monstruo terrestre, vive en un desierto invisible al este del jardín del Edén.

Una leyenda rabínica judía describe una gran lucha que tendrá lugar en el fin de los tiempos: "...se unirán con otro monstruo y entrarán en combate, con sus cuernos el Behemot acorneará con fuerza, el pez saltará para golpearle con sus aletas, con fuerza. Su Creador se aproximará a ellos con poderosa espada y los matará a ambos". Entonces, "de la bella piel del Leviatán, Dios construirá toldos para acoger a los justos, que comerán la carne del Behemot y del Leviatán con gran alegría y recogijo". (Artscroll Siddur, p. 719).

En el Haggadah, la fuerza del Behemot llega a su máximo en el solsticio de verano con cada año solar, en torno al 21 de Junio. En esta época del año, el Behemot ruge con fuerza haciendo temblar a todos los animales, y por lo tanto les hace menos feroces el resto del año. Como resultado, los animales débiles viven seguros lejos del alcance de los animales salvajes. Este fenómeno mítico es mostrado como ejemplo de misericordia y bondad divina. Según narra la tradición, sin el rugido del Behemot, los animales se volverían cada vez más salvajes y feroces, y por lo tanto se matarían entre sí y a los humanos.[2]

En otras leyendas hebreas ambas criaturas son enemigas que se enfrentaron al principio de los tiempos y han de ser destruidas por Dios antes de que acaben con su Creación. Otras versiones de estas leyendas sostienen por el contrario que la batalla entre los monstruos no fue al principio, sino que será el día del Juicio Final.

Behemot representado en el Diccionario Infernal

Durante la Edad Media, Behemot llegó a ser el nombre de un demonio.[1] El Diccionario Infernal mostró al Behemot como un un demonio elefante humanoide con una barriga redonda. Esta representación considera a Behemot como un gran soldado de Satán que vive en el infierno. Behemot es el vigilante infernal que también preside los banquetes. También se dice que también tenía cierto renombre por su voz siendo considerado el cantante demoniaco oficial del infierno.[2]

Identidad

Desde el siglo XVII ha habido varios intentos para identificar a Behemot pero en aquél entonces se carecía de información de la existencia de dinosaurios, los cuales se evidenciaron objetivamente recién desde el siglo XIX y dieron origen a la paleontología como ciencia.

Algunos estudiosos lo han visto como una criatura real de nuestro tiempo, usualmente como un hipopótamo, y ocasionalmente como un elefante, cocodrilo o búfalo de agua pero otros estudiosos lo ven como una referencia a los dinosaurios que vivieron en eras pasadas.

La referencia a su "cola" que "se mueve como un cedro", es un problema para la teoría de bestia contemporánea, debido a que no puede ser identificado como la cola de algún animal de nuestra era. El biólogo Michael Bright sugiere que esta referencia alude a la forma de brocha de sus ramas, la que se asemeja a las colas de los elefantes e hipopótamos modernos, sin embargo, la referencia no menciona una parte del cedro sino al árbol de cedro.[1]

Algunos creacionistas de la Tierra Joven identifican a Behemot como un posible dinosaurio saurópodo, afirmando que solo un saurópodo tendría una cola que se "mueve como un cedro". La creencia de que los dinosaurios y los humanos vivieron juntos, sin embargo, contradice las pruebas científicas de que el último de los saurópodos se extinguió hace 66 millones de año cuando un gran asteroide chocó contra la Tierra, y los humanos modernos no existieron hasta hace 50.000 años.

El Behemot también aparece en Paraíso Perdido de John Milton (Libro VII):

"Behemot, el más voluminoso engendro de la tierra, podía apenas desembarazar de la que lo cubría su pesada mole".[2]

Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 Esta página utiliza contenido de Wikipedia (ver autores) con licencia Creative Commons.
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 Ver autores. «Behemoth». Mitología Wiki. Consultado el 12 de diciembre de 2014.
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