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El Antiguo Testamento es la primera parte de la Biblia. Contiene el Pentateuco, y otras series de libros históricos, sapienciales y proféticos. En total se numeran en el Antiguo Testamento 39 libros en la versión protestante, 46 libros en la versión de la Iglesia católica, y 51 libros en la de la Iglesia ortodoxa.

Las denominaciones de Biblia y de Antiguo Testamento que presupone la existencia de un Nuevo Testamento nunca fueron usadas por los judíos de habla hebrea, y tampoco por algunas confesiones cristianas. Los judíos dividen los libros del Tanaj en tres grupos distintos: Torá (la Ley), Neviim (los Profetas) y Ketuvim (los Hagiógrafos). El grupo autodenominado testigos de Jehová prefiere la expresión Escrituras Hebreas para referirse a esta colección de libros.[1]

Contenido

El Antiguo Testamento contiene 39, 46 o 51 libros según el grupo cristiano, divididos en el Pentateuco (Torá), los libros históricos, los libros de sabiduría y los profetas.

El Talmud de Bava Batra 14b da un orden diferente para los libros en Nevi'im y Ketuvim. El orden de los libros de la Torá son universales a través de todas las denominaciones del judaísmo y el cristianismo. Los libros en disputa, incluidos en un canon, pero no en otros, son llamados el apócrifos bíblicos, un término que a veces se utiliza específicamente para describir los libros en los cánones católicos y ortodoxos que están ausentes en el Texto Masorético judía y Protestante. Los católicos, siguiendo el Canon de Trento (1546), llaman estos libros deuterocanónicos, mientras que los cristianos ortodoxos griegos, tras el Sínodo de Jerusalén (1672), utiliza el nombre tradicional de anagignoskomena, lo que significa "aquello que es para ser leído." Están presentes en algunas versiones históricas protestantes: la Biblia de Lutero incluyó los libros, al igual que la King James version de 1661.[2]

En el judaísmo

El Antiguo Testamento de los cristianos en el judaísmo es llamado Tanaj, un acrónimo para Torá, Neviim y Ketuvim (Torá, Profetas y Escritos). El Tanaj consiste en la Torá de Moisés, el único libro considerado como dictado y escrito por Dios mismo y entregado a Moisés en el Monte Sinaí; los Profetas, que son los libros que se consideran como inspirados por Revelación Profética; y los Escritos, que son una colección de escritos poéticos e históricos que se consideran inspirados por el Ruaj haKodesh (Espíritu Santo).

Puesto que Dios en su Torá manda no añadir ni quitar nada de la Torá de Moisés, toda escritura que viniese después es medida a la luz de la Torá. Así, los libros que menos se acoplan a la Torá son considerados menos inspirados y por tanto, menos importantes. Por este motivo la mayoría del judaísmo no considera los Escritos de los discípulos de Jesús como Inspiración Divina, por tanto la Biblia judía solo se compone del Tanaj. Varios grupos, entre ellos los judíos nazarenos y judíos mesiánicos consideran el llamado «Nuevo Testamento» como material importante de aprendizaje, al mismo nivel que el santo Zohar o el Talmud, pero nunca al mismo nivel que la Torá de Moisés, la cual es considerada «Ley perfecta» (Sal 19:7),«para los hijos de nuestros hijos» (Dt 4:8-9), y como Jesús mismo enseñaría, la Torá es vigente «hasta que pasen los cielos y la Tierra» (Mt 5:18). De este modo los judíos mesiánicos y judíos nazarenos no consideran que el Tanaj sea un Antiguo Testamento, ni que la colección de escritos griegos cristianos sea un Nuevo Testamento.

Géneros literarios

El Antiguo Testamento es un texto muy complejo por estar compuesto por libros escritos en múltiples géneros y en distintas épocas históricas del pueblo hebreo. En cuanto a la mayoría de los libros, se pueden reconocer cuatro tradiciones literarias que los componen de acuerdo con la hipótesis documentaria:

  • Yavista, que hace uso del término Yavé para referirse a Dios, al que presenta antropomórfico, manifestado de forma humana. Este género es probablemente propio del reino hebreo del sur o de Judá.
  • Elohísta, que hace uso del término Elohim para referirse a Dios, al que presenta más intrascendente. Este género es probablemente propio del reino hebreo del norte o de Israel.
  • Sacerdotal, que se centra en cuestiones del culto judaico, y que incluye el relato que se encuentra al principio de todo el Antiguo Testamento: la primera versión de la Creación en el Libro del Génesis[3].
  • Deuteronómica, que se centra en el cumplimiento de la Ley, por haber sido escrita en lo que algunos han identificado como el hallazgo de la Ley en tiempos del rey Josías. Precisamente el Libro de Deuteronomio pertenece a este género.

Se pueden reconocer los siguientes géneros literarios en el Antiguo Testamento:

  • Histórico: Abarca todos los textos en forma de relato. Incluye: historias reales, noveladas y ficticias; relatos populares: mitos, leyendas, sagas y cuentos; datos informativos, y biográficos; relatos que anuncian la venida del Mesías.
  • Ley: Colecciones de normas y preceptos por los que se regía el pueblo hebreo, tanto en lo civil como en lo religioso.
  • Profecía: Dichos y discursos pronunciados por un profeta que habla en nombre de Dios. Incluye oráculos, relatos biográficos, visiones y acciones simbólicas.
  • Lírica: Textos poéticos, generalmente en verso, que expresan sentimientos y vivencias profundos. Incluye cantos de amor, elegías de dolor, poemas de oración.
  • Sabiduría: Colecciones de sentencias, proverbios, alegorías y refranes que expresan de forma popular y razonada la experiencia de vida propia del sabio.

Libros del Antiguo Testamento

Pentateuco o Torá

  1. Génesis: El libro del Génesis relata la historia de la creación del mundo, el relato de la caída de Adán del jardín del Edén, la narración del Diluvio Universal, la historia de la Torre de Babel, el llamado del patriarca Abraham y la aparición de las 12 tribus de Israel que terminarían viviendo en Egipto.
  2. Éxodo: Los principales hechos del libro giran alrededor de la partida de los esclavos hebreos de Egipto, bajo el liderazgo de Moisés, y culmina fervorosamente con la entrega de la Sagrada Torá en el monte Sinaí.
  3. Levítico: Este libro trata los temas de las leyes referidas a los sacrificios, la consagración de los sacerdotes y las leyes referidas a la pureza y santidad; mayormente mandamientos para los grupos levitas y sacerdotales.
  4. Números: Este libro narra los mandamientos dados durante las estancias en el Sinaí, el desierto de Qades-Barnea y los llanos de Moab.
  5. Deuteronomio: Este libro relata lo que sucedió desde la entrega de las Tablas de la Ley hasta la llegada a los llanos de Moab. Es considerado el discurso final de Moisés antes de morir.

Libros Históricos

  1. Josué: Este libro narra la conquista de la Tierra Prometida y el reparto que Josué efectúa entre las diversas tribus. Luego trata algunos temas de la Asamblea de Siquem y de las disposiciones de Josué. Es considerado libro profético en el canon judío.
  2. Jueces: Narra el período que va desde la muerte de Josué hasta el nacimiento de Samuel, un tiempo en que el pueblo de Israel ha abandonado su vida nómada y acaba de instalarse como semisedentarios primero y agricultores luego, habitando en casas de material o chozas de adobe. Es considerado libro profético en el canon judío.
  3. Rut: El libro narra la historia de Elimélec, un efrateo de Belén de Judá,, que emigró con su familia al país de Moab. Su mujer se llamaba Noemí y sus hijos, Majlón y Quilión. Al morir Elimélec, sus dos hijos se casaron con Orpá y Rut de Moab, respectivamente.
  4. 1 Samuel: Este libro cuenta la historia de Samuel y del reinado del rey Saúl hasta su muerte, incluyendo la guerra de los israelitas contra los filisteos y la gran hazaña del pastorcillo David al derrotar al gigante Goliat. Es considerado libro profético en el canon judío.
  5. 2 Samuel: Siendo la continuación de I Samuel, cuenta la historia de Israel a partir de la muerte del rey Saúl y el subsiguiente reinado de David, con un suplemento al final.
  6. 1 Reyes: Este libro cuenta la historia del reinado de Salomón, hijo de David y de los reinos de Judá e Israel.
  7. 2 Reyes: En este libro continúa la historia de los reinos de Judá e Israel desde la muerte de Salomón hasta la caída de Samaria y de Jerusalén, cabe resaltar que todos los reyes israelitas hicieron lo malo a los ojos de Dios, entre ellos, Jeroboam, Omrí, Ahab y Jezabel, Oseas y Joacaz. También relata los milagros del profeta Eliseo y al final del libro se continúa la historia para culminar en el Exilio de Babilonia.
  8. 1 Crónicas o I Paralipómenos: Este libro en particular narra el período comprendido desde los orígenes hasta la muerte de David. Cuenta la historia desde Adán hasta Saúl en su primera mitad y luego la de David.
  9. 2 Crónicas o II Paralipómenos: Este libro en particular narra el período comprendido entre la muerte de David y la liberación final. Cuenta la historia de cada rey de manera muy esquemática y no exhaustiva, indicando en general: nombre del padre, nombre de la madre, duración del reinado, sucesor, lugar de la sepultura,principales acontecimientos y sincronía de cada uno de los reyes de Israel.
  10. Esdras: Esdras trata especialmente de la reconstrucción del Templo y de la organización legal del judaísmo.
  11. Nehemías: Este libro narra la reconstrucción de las murallas de Jerusalén, el arreglo del templo y las reformas llevadas a cabo por Nehemías.
  12. Tobías: Este libro canónico, aunque aparece en el canon católico romano, no es aceptado por la mayoría de denominaciones protestantes ni tampoco por los judíos. Este libro relata el acompañamiento que el arcángel Rafael hace a un joven lleno de fe, que va a buscar esposa y finalmente se casa luego de sortear enormes dificultades con la ayuda del ángel enviado por Dios. Es una apología de los valores familiares y humanos.
  13. Judit: El libro cuenta la historia de Judit hija de Merari en plena guerra de Israel contra el ejército asirio.
  14. Ester: Es de gran valor entre el pueblo judío, ya que narra la salvación de los judíos de un exterminio inminente preparado por [Aman el amalecita]]. Dicha salvación se conmemora con la fiesta de Purim.
  15. 1 Macabeos: Macabeos narra el intento de helenizar por la fuerza a los judíos por parte de Antíoco IV Epífanes. Ha sido impugnado por todos los autores protestantes, y no forma parte del canon de la Biblia judía.
  16. '2 Macabeos: El libro se centra en dos fiestas religiosas: la Dedicación del Templo luego de su reconstrucción (Jánuca), y el día en que Nicanor asedia el templo. También cuenta la historia de Heliodoro, y el martirio de Eléazar, y de los siete hermanos y su madre.

Libros Sapienciales

  1. Job: Este libro cuenta la historia de Job, un hombre justo y temeroso de Dios que es probado duramente para ver si negaba a Dios y se apartaba de él.
  2. Salmos: Este libro contiene salmos y oraciones, mayormente del rey David.
  3. Proverbios: Son las enseñanzas de la filosofía teológica que enseñan al hombre a ser como los sabios y a vivir en consecuencia.
  4. Eclesiastés: Es el compendio de las meditaciones de Salomón. Tras investigar la vida y ver que todo es vanidad, discurre que lo único importante en la vida es guardar la Palabra de Dios, por la cual seremos juzgados.
  5. Cantar de los Cantares: Trata de dos amantes, Salomón y Sulamita, que han sido obligados a separarse.
  6. Sabiduría: Es un libro deuterocanónico y pseudoepigráfico. Este libro se dirige a los hermanos de su autor alertándolos sobre la ruina a los que los conducirán la idolatría y el ateísmo si se dejasen llevar por ellos.
  7. Eclesiástico: El libro está dirigido a los judíos piadosos que quieran vivir la vida según la Ley, sin olvidar a los paganos que quieran saber lo que les espera al convertirse en buenos judíos.

Libros Proféticos

Profetas mayores

  1. Isaías: Este libro contiene profecías con muy vivos destellos de tempranos sueños y aspiraciones de una redención universal para todos los pueblos de la tierra. La exégesis moderna lo divide en al menos tres grandes colecciones de poemas proféticos (capítulos 1-35, 40-55 y 56-66), y un apéndice histórico (capítulos 36-39), en parte paralelo o retomado de partes o pasajes de 2 Reyes.
  2. Jeremías: Este libro contiene la historia y profecías de Jeremías, un sacerdote judío sumamente sensible, que desde muy joven se sintió obligado a concienciar al pueblo de la necesidad de ser fieles y obedientes ante Dios. De manera insistente profetizó el exilio y destierro del pueblo y de los reyes de Judá por Nabucodonosor II de Babilonia, por lo que muchas veces se metió en problemas con las autoridades civiles y religiosas del Reino de Judá. Este libro contiene cuatro lamentaciones acróstico-alefáticas, y una oración, escritas con motivo de la devastación de Jerusalén tras caer en las manos de Nabucodonosor II. Evocan vivamente los horrores del sitio, caída y destrucción de Jerusalén, y la insondable pena de ver a los judíos humillados, marchando hacia el exilio, llevados como ovejas por los conquistadores babilonios.
  3. Baruc: Es una serie de documentos adscriptos a Baruc, escriba y secretario del profeta Jeremías, en donde se alecciona a los judíos sobre cómo afrontar y sobrellevar el exilio y cautiverio con responsabilidad y dignidad, y lealtad al Señor. Numerosos autores, así como editores de los escritos bíblicos, presentan como un cuerpo de texto independiente del cuerpo de este libro de Baruc el capítulo 6, que contiene una Epístola adscrita al profeta Jeremías.
  4. Ezequiel: En la introducción, Dios entrega al profeta los lineamientos de su misión profética, mientras que los capítulos siguientes detallan una larga serie de amenazas y futuros castigos para Jerusalén y Judá, para los falsos profetas y, en general, para todos los judíos que han pecado antes de la invasión de Nabucodonosor.
  5. Daniel: Este libro es la suma de hasta doce distintos documentos que relatan historias y visiones adscritas a Daniel, un sabio y consejero judío del exilio que prestó sus servicios en las cortes de reyes babilonios. En el canon judío, el libro de Daniel no es considerado parte de los libros de los Profetas, sino como parte de los Ketuvim (Escritos inspirados por el Ruaj haKodesh).

Profetas menores

  1. Oseas: Este libro relata una profecía que se divide en dos partes.
  2. Joel :El libro de Joel se encuentra dividido en dos partes claramente diferenciadas. En la primera, una devastadora plaga de langostas destruye el país, produciendo una celebración penitencial entre las víctimas. La segunda parte trata acerca de los frutos de la penitencia y de la liberación que anuncia una redención futura.
  3. Amós: Este libro da un mensaje de advertencia hacia las naciones paganas y a los pecadores de Judá e Israel ya que serán juzgados por Yavé Dios y castigados pero eventualmente podrían ser perdonados.
  4. Abdías: El libro de Abdías profetiza la venganza de Yavé contra Edom, que llegará en el 312 a.C. con su conquista por parte de los árabes.
  5. Jonás: El libro da cuenta del profeta Jonás y una historia bien conocida en la cual Dios manda a Jonás profetizar o predicar al pueblo de Nínive para persuadirlos de arrepentirse o recibir la destrucción.
  6. Miqueas: Este libro trata sobre el castigo de Dios sobre el reino del norte por pecados como: idolatría, adoración de Baal, sacrificios, rituales de niños, magia y encantamientos.
  7. Nahúm: Nahúm profetiza la destrucción de Nínive, que simboliza la liberación de todas las esclavitudes.
  8. Habacuc: Este libro narra los días finales del Imperio Asirio y el principio del dominio de Babilonia a escala mundial bajo Nabopolasar y su hijo Nabucodonosor.
  9. Sofonías: El libro de Sofonías es una invitación a la penitencia y una afirmación del amor de Dios hacia el pueblo.
  10. Ageo: Este libro trata principalmente de la reconstrucción del Templo y se divide en cuatro discursos o sermones que se encuentran en orden cronológico.
  11. Zacarías: Este libro habla principalmente sobre la restauración del Templo y de Jerusalén y de la coronación del Sumo Sacerdote Josué.
  12. Malaquías: Este es el último libro del Antiguo Testamento que reprocha las actitudes de las familias al separarse y el comportamiento de los sacerdotes por el no cumplimiento al culto divino.

Canonización

El Antiguo Testamento o Tanaj comenzó su canonización en el 450 a.C. y terminó su canonización en el concilio de Jamnia (96 d.C.),por el Sanedrín del primer siglo. Aunque el concilio de Jamnia fue más una confirmación que canonización. El último libro en ser canonizado fue el libro de Daniel, en Jamnia. Cuando se debatió si Cantar de los Cantares era simplemente un idilio amoroso, Rabí Akiva se levantó en su defensa diciendo que Salomón estaba hablando inspirado por el Espíritu Santo, como un Midrash (romance metafórico) entre Dios y el pueblo de Israel. También, por motivos similares se planteó la aceptación o rechazo de Eclesiastés y el rollo de Ester. El Sanedrín consideró que Ester y Salomón estaban dotados del espíritu de profecía.

Rabí Hanina (siglo I) tuvo un arduo trabajo alineando la teología del libro de Ezequiel con la Ley de Moisés. Gracias a eso al final el libro también fue aceptado en el canon. El Sanedrín terminó listando a aquellos que escribieron el Tanaj:

"Moisés escribió la Torá y Job. Josué escribió su libro y, según ciertos sabios, los últimos 8 versos de Deuteronomio. El libro de Josué fue terminado por Eleazar y Finees. Samuel escribió su libro, Jueces y Rut. El libro de Samuel fue terminado por Gad y el profeta Natán. David escribió el libro de los Salmos, agregando sus cantos a los libros de los ancianos (Adam (Sal 139:16), Melquizedec (Sal 110), Abraham (Sal 89), Moisés (Sal 90), Heman,Jedutún, Asaf y los tres hijos de Coré). Jeremías escribió su libro, Lamentaciones y Reyes. Ezequías y sus compañeros editaron los libros de Isaías, y de Salomón: Proverbios, Cantar de los Cantares y Eclesiastés. Los hombres de la gran asamblea(450 a.C.), editaron el libro de Ezequiel, los doce profetas menores, Daniel y el rollo de Ester, aunque estos fuesen originalmente escritos o dictados por sus respectivos autores. Esdras escribió su libro y las genealogías del libro de Crónicas. Crónicas fue terminado por Nehemías, hijo de Hacalías."
Talmud; Bava Batra 14b-15a

Más allá del Tanaj, no se considera canónico ningún libro, como dijera el Sanedrín:

"Cuando Hageo, Zacarías, y Malaquías murieron, el Espíritu Santo dejó Israel."

Siglos después, el protestantismo, surgido durante el siglo XVI, aceptó el canon del Sanedrín para su Antiguo Testamento. Por su parte, la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa conservaron los llamados libros deuterocanónicos, que formaban parte del canon en las comunidades judías fuera de Palestina, y las que mejor aceptaron el cristianismo.[4]

Temas

Dios es representado constantemente como el que creó y puso en orden al mundo y guía su historia. Aunque el Dios del Antiguo Testamento no se presenta constantemente como el único Dios que existe, siempre es representado como el único Dios que Israel debe adorar y los judíos como los cristianos siempre han interpretado la Biblia como una afirmación de la unicidad del Dios Omnipotente Yavé.

El Antiguo Testamento hace hincapié en la relación especial entre Dios y su pueblo elegido, Israel, incluyendo instrucciones prosélitas. Esta relación se expresa en el pacto recibido por Moisé: la Ley y Israel jura fidelidad a Yavé y Dios jura ser el protector y defensor especial de Israel.

Otros temas en el Antiguo Testamento son la salvación, la redención, el juicio divino, la obediencia y la desobediencia, la fe y la fidelidad, entre otros. En todo hay un fuerte énfasis en la ética y la pureza ritual, las cuales Dios demanda, aunque algunos de los profetas y escritores parecen cuestionar esto, argumentando que Dios exige justicia social por encima de la pureza, y tal vez ni siquiera se preocupan por la pureza del todo.

El código moral del Antiguo Testamento ordena la equidad, la intervención en favor de las personas vulnerables, y el deber de los gobernantes de administrar justicia con rectitud. Se prohíbe el asesinato, el soborno y la corrupción, el comercio engañoso, y muchos delitos sexuales. Toda la moral se remonta a Dios, que es la fuente de toda bondad. El problema del mal juega un papel importante en el Antiguo Testamento. El problema que los autores del Antiguo Testamento se enfrentaron fue que un buen Dios debió haber tenido una buena razón para traer el desastre sobre su pueblo. El tema se juega, con muchas variaciones, en los libros tan diferentes como las historias de Reyes y Crónicas, los profetas como Ezequiel y Jeremías, y en los libros de sabiduría como Job y el Eclesiastés.[5]

Referencias

  1. Antiguo Testamento
  2. Old Testament
  3. La segunda versión de la Creación viene inmediatamente después y es de tradición yavista
  4. Antiguo Testamento
  5. Old Testament
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