Aarón

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Datos personales
Nacimiento Siglo XIII a. C.
Vida 123 años
Familia
Cónyuge Eliseba
Padres Amram y Jocabed
Hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar
Características
Ocupación Sumo Sacerdote
Nacionalidad Israelita
Tribu Plantilla:Tribu
Religión Judaísmo
Raza Hebreo

Aarón fue el hermano mayor de Moisés y Miriam, sacerdote levita y primer Sumo Sacerdote del pueblo de Israel. Se ha propuesto que vivió durante el siglo XIII a. C.

Biografía

Según la Biblia, Aarón era el primer hijo de Amram y Jocabed de la tribu de Leví, hermano mayor de Moisés y de Miriam. La narración bíblica añade que estaba casado con una mujer llamada Eliseba y que tuvieron cuatro hijos: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. También se le considera fundador del sacerdocio judío.

Junto a Moisés condujo a los israelitas fuera de Egipto, al tiempo que le servía de traductor, por el problema de tartamudez de su hermano. Cuenta también la Biblia que un milagro se produjo con su vara, la cual floreció. Permitió a los israelitas que fundieran un becerro de oro para el culto idólatra, probablemente imitando al egipcio Apis o al toro sagrado de los cananeos, cuando estuvo en el desierto, sin la presencia de su hermano.

Aarón aconsejó en muchas oportunidades a Moisés durante la travesía desde Egipto a la Tierra Prometida. En muchas ocasiones aplacó el genio apasionado de su hermano menor. Sin embargo, en algún momento demostró debilidad de carácter siendo amonestado por Moisés. Según relata la Biblia murió a los 123 años en el monte Hor, lugar donde además entregó el sumo sacerdocio a su hijo Eleazar y confirmó el sacerdocio aarónico de Itamar. Los hijos mayores de Aarón, Nadav y Avihú, habían muerto abrasados por el fuego divino, luego de haber transgredido las estrictas leyes del sacerdocio.

Según la tradición oral judía, era amante de la paz y se dice que, cuando dos personas estaban peleadas, les mentía a ambas, diciendo que la otra quería reconciliarse con ella.[1]

Moisés tuvo la inmensa dicha de que su hermano Aarón le acompañara a lo largo y ancho del difícil desierto camino de la Tierra de Promisión. Fue siempre su apoyo en los momentos cruciales, como por ejemplo, en el monte Horeb o Sinaí en el que Dios entregó al pueblo las tablas de la Ley.

Fue el abuelo que supo dar poco a poco a la Alianza sus propios ritos. A su muerte, lo enterraron en la cima del monte Hor. A pesar de sus deseos de entrar en la Tierra Prometida, no lo pudo ver, igual que le pasó a su hermano Moisés.

Vino al mundo en los tiempos remotos en los cuales el pueblo egipcio dominaba completamente a Israel. Al contrario que su hermano, que hablaba mal, él poseía el don de la elocuencia. De hecho, en muchas ocasiones tuvo que hablar en nombre de su hermano al faraón egipcio. Y la idea central que perseguía era convencerle para que dejara en libertad al pueblo israelita. Pero, a pesar de su labia, no consiguió que el mandatario supremo de Egipto le dejara marchar.

Vistas todas las dificultades y pensando el modo de solucionarlas, los dos hermanos retaron al faraón. Si no los dejaba libres, entonces sobrevendría sobre todo Egipto una serie de plagas que lo llevaría a la ruina y a la muerte. Cuando el faraón vio que se cumplían sus predicciones venidas del cielo, Moisés y su hermano partieron hacia la Tierra Prometida en una huida no exenta de muchos obstáculos. Toda la peregrinación por el desierto estuvo plagada de aventuras y de desdichas a causa de la infidelidad de los judíos en su larga marcha. No se creían lo que decían Moisés y su hermano. La más grave fue el culto de la idolatría o culto a dioses falsos, sobre todo al becerro de oro. Dios perdonó a todos. Aarón fue nombrado Sumo Sacerdote para ofrecer sacrificios a Dios por los pecados del pueblo. Le sucedió en el cargo su hijo Eleazar.[2]

Iconografía

A Aarón se le representa a menudo con la vara florida, que lo hace fácilmente reconocible en los grupos de profetas en los pórticos de los templos. También suele aparecer en las escenas de la vida de Moisés.

A finales de la Edad Antigua y durante la Alta Edad Media, aparece vestido de sumo sacerdote, con un tocado parecido a una tiara. En la Edad Media se lo representó a menudo con vestiduras de obispo. Sus atributos son la filacteria que lleva en su cabeza, el pectoral con las doce piedras y la vara de la que emerge un brote. Esta última era preservada en el Arca de la Alianza, en el Sanctasanctórum junto con Tablas de la Ley, Maná y otras reliquias del Éxodo.[1]

Referencias

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